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- Desde la Mirada de un Guía: San Agustín, Huila, Patrimonio Histórico de la Humanidad
Soy Aníval Ordóñez, guía profesional de turismo desde hace 22 años. Durante los últimos ocho he trabajado desde el área comercial, y antes de eso desde el sector público. Pero más allá de los cargos y los años, hay algo que no ha cambiado: mi vínculo profundo con San Agustín y con su historia. Para mí, el Parque Arqueológico de San Agustín fue, ha sido y seguirá siendo el punto de encuentro más importante del sur de lo que hoy llamamos Colombia. Así lo confirman los vestigios arqueológicos de una civilización que existió desde aproximadamente el 4.000 a. C., y que aún hoy continúa siendo objeto de investigación y asombro. Este antiguo pueblo nos dejó un legado invaluable: su cosmovisión, una manera de entender el mundo, la vida y la muerte, que logró perdurar a través de los siglos. Ese legado es el que hoy nos permite a los guías contar su historia, interpretar sus símbolos y conectar al visitante con un pasado que sigue vivo entre montañas y esculturas de piedra. Pero San Agustín no es solo arqueología. Como guía, siempre he sentido que mi labor va más allá de explicar estatuas y fechas. También es mostrar la otra cara de San Agustín: su gente actual, su comunidad viva. En cada rostro tallado en piedra veo reflejado el rostro del artesano, del músico, de la cocinera, del agricultor; hombres y mujeres que hoy mantienen viva la esencia de este territorio. Por eso digo que San Agustín fue y sigue siendo un punto de encuentro, porque aquí aún convergen personas de todo el mundo que llegan con curiosidad, respeto y ganas de conocernos. Cada visitante trae una historia, y cada historia se cruza con la nuestra. Para mí, como guía, más allá de la conexión espiritual que existe entre este lugar y mi alma, San Agustín ha sido también una oportunidad de vida. Me permitió construir una segunda profesión, generar ingresos dignos y mejorar la calidad de vida de mi familia, haciendo lo que amo: compartir la historia y el corazón de mi tierra. Guiar en San Agustín no es solo un trabajo. Es un privilegio, una responsabilidad y, sobre todo, una forma de mantener vivo un legado que sigue hablando al mundo.
- Cierres del Parque Tayrona 2026 – y cómo aprovechar de forma consciente la pausa del parque
Aunque el Parque Nacional Tayrona cierre temporalmente en 2026, los viajeros no tienen por qué renunciar a la aventura. Presentamos alternativas sostenibles en los alrededores: desde senderos arqueológicos en la selva y aventuras de tubing hasta montañas cafeteras, lagunas de flamencos y encuentros culturales. ¡Déjate inspirar! El Parque Nacional Tayrona, en la costa caribeña de Colombia, es famoso por sus playas tropicales y paisajes selváticos, pero cada año el parque se toma varias pausas necesarias. ¿Qué hacer si Tayrona está cerrado durante tu viaje? No te preocupes: la región de Santa Marta ofrece numerosas experiencias alternativas igual de fascinantes y auténticas. En este artículo descubrirás cuándo estará cerrado el Parque Tayrona en 2026 y por qué, y sobre todo qué actividades en los alrededores harán que tu viaje a Colombia siga siendo inolvidable. Cierres del Parque Nacional Tayrona 2026 – ¿cuándo y por qué? En 2026, el Parque Nacional Tayrona estará previsiblemente cerrado en tres periodos: del 1 al 15 de febrero, del 1 al 15 de junio y del 19 de octubre al 2 de noviembre. Durante estas semanas, todos los accesos al parque y las instalaciones turísticas permanecerán cerrados. ¿Por qué estos cierres regulares? Detrás de ellos existe un acuerdo con los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta y las autoridades ambientales. Cada año, el parque se “deja en calma” durante algunos días para que la flora y la fauna puedan recuperarse del impacto de los visitantes. Al mismo tiempo, los pueblos indígenas locales —como los Kogi, Wiwa y otras comunidades— realizan importantes rituales espirituales de limpieza en el territorio. Por ello, los periodos de cierre coinciden deliberadamente con fechas tradicionales específicas dentro del calendario indígena. Para los viajeros, esto significa no tener acceso temporal a las playas y senderos de Tayrona, pero también la oportunidad de descubrir alternativas que de otro modo podrían pasar desapercibidas. Actividades alrededor de Tayrona durante el periodo de cierre Incluso sin acceder al parque nacional, hay mucho por descubrir en los alrededores de Tayrona. Desde senderos selváticos ocultos con sitios antiguos hasta pueblos de montaña y aventuras fluviales: aquí te presentamos cinco alternativas sostenibles para aprovechar al máximo la pausa de Tayrona. 1. Sendero Bunkuany: caminata arqueológica al “Corazón del Mundo” Bunkuany es un verdadero secreto bien guardado para los amantes del senderismo y la cultura. Este sendero poco conocido, en las estribaciones de la Sierra Nevada , conduce a terrazas arqueológicas de la cultura Tairona, tan místicas como la famosa Ciudad Perdida , pero mucho más accesibles. En una caminata guiada (con inicio en el pueblo de Calabazo) descubrirás estructuras de piedra centenarias, ocultas en la selva, que en su día fueron espacios residenciales y ceremoniales de los pueblos originarios. Las terrazas de Bunkuany permanecen escondidas bajo el dosel verde del bosque y aún hoy son consideradas sitios sagrados por los Kogi locales. Aquí podrás sentir de cerca el legado de los pueblos originarios del “Corazón del Mundo”, rodeado por el impresionante paisaje natural de la Sierra Nevada de Santa Marta. A diferencia del trekking de varios días a Ciudad Perdida, Bunkuany puede recorrerse en un solo día, o ampliarse opcionalmente a 2–3 días para sumergirse aún más en el mundo de la Sierra Nevada. En el camino es posible encontrarse con campesinos locales o incluso con miembros de una comunidad indígena, y conocer de primera mano sus tradiciones. La combinación de aventura en la naturaleza y encuentro cultural convierte al sendero Bunkuany en una alternativa única, especialmente cuando Tayrona está cerrado. (Consejo: realizar la caminata con un guía local es indispensable; así conocerás las historias detrás de las ruinas y apoyarás a las comunidades locales.) 2. Reserva Taironaka y tubing en el río Don Diego Los amantes del agua y la cultura encontrarán su lugar ideal en la Reserva Taironaka . Este sitio idílico a orillas del río Don Diego, a aproximadamente 1,5 horas al este de Santa Marta, combina historia y aventura en una sola excursión. Primero, se camina a través de densa selva hasta los restos de un antiguo asentamiento tairona. En la Reserva Taironaka se pueden ver terrazas de piedra reconstruidas fielmente, y un pequeño museo exhibe más de 300 piezas arqueológicas de los tairona y de los actuales kogui. Rodeado de naturaleza tropical, se percibe el espíritu de los ancestros y se obtiene una idea de la vida indígena de hace cientos de años. Tras tanta cultura, llega la aventura: descender tranquilamente el río Don Diego sobre un gran neumático (tubing). Esta actividad es pura diversión: flotarás por un corredor selvático verde, pasando por manglares densos y enormes árboles de selva. Mantén los ojos abiertos para ver monos aulladores en las copas y aves exóticas a lo largo de la orilla. Después de aproximadamente una hora, la corriente suave te lleva hasta la desembocadura del río en el mar Caribe. Allí se abre una playa solitaria donde el agua dulce se encuentra con el agua salada. En días despejados, desde esta desembocadura escondida se pueden ver incluso los picos nevados de la lejana Sierra Nevada, un contraste mágico entre playa tropical y hielo eterno. Relájate en la arena dorada, disfruta de un baño en el mar o en el río y deja que el silencio te envuelva. Luego se regresa a la Reserva Taironaka en lancha o a pie. Esta excursión es ideal para disfrutar de naturaleza y ambiente de playa a pesar del cierre de Tayrona, y al mismo tiempo sumergirse en la ancestral cultura tairona. 3. Minca: experiencia de café y cacao en un pueblo de montaña Cuando el calor de la costa aprieta y las playas de Tayrona están fuera de alcance, Minca ofrece un refrescante respiro en la montaña. A solo unos 45 minutos de Santa Marta, este encantador pueblo se encuentra a unos 600 metros de altitud, en las laderas verdes de la Sierra Nevada de Santa Marta. Minca es considerada la “capital ecológica” de la región: aquí te esperan temperaturas más frescas, aire puro de montaña y una biodiversidad sorprendente. Es especialmente conocida por el cultivo de café y cacao. En una visita guiada puedes conocer una finca cafetera tradicional, ver cómo se recolectan y tuestan las cerezas de café y degustar el aromático café de la Sierra directamente en el lugar. Muchas excursiones incluyen también una visita a una pequeña finca de cacao, donde aprenderás cómo se elabora el chocolate de manera artesanal a partir del fruto del cacao, con degustación incluida, por supuesto. Además, Minca ofrece hermosas cascadas y pozos naturales que puedes explorar por senderos propios. Un breve paseo lleva, por ejemplo, a la cascada Pozo Azul o a las Cascadas de Marinka, perfectas para un baño refrescante en medio de la selva. Los observadores de aves también disfrutarán de los bosques cercanos: desde tucanes de colores hasta diminutos colibríes, la vida bulle en el dosel. Minca combina naturaleza y cultura: conocerás el modo de vida de los caficultores, apoyarás el ecoturismo sostenible y podrás relajarte al mismo tiempo. Ya sea como excursión de un día o con una noche en un acogedor ecolodge, Minca es la alternativa perfecta para descubrir otra cara de la costa caribeña durante la pausa de Tayrona. 4. Tour de flamencos en La Guajira: toques rosados en una laguna salvaje Una excursión al extremo noreste de Colombia te transporta a un mundo completamente distinto. En el Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, un área protegida cerca del pueblo de Camarones en La Guajira, te espera un espectáculo natural impresionante: cientos de flamencos rosados caminando elegantemente por lagunas poco profundas. Estas lagunas costeras están rodeadas de vegetación desértica y dunas, creando un contraste fascinante: cielo azul intenso, arena color ocre y, entre medio, el brillante rosa de los flamencos. El mejor momento para visitar la laguna es temprano por la mañana o al final de la tarde, cuando el calor es más suave y las aves están más activas. Pescadores y guías locales te llevan en sencillas canoas de madera sobre las aguas tranquilas. En silencio, se deslizan entre los manglares, siempre con la mirada puesta en la colonia de flamencos. Con un poco de suerte, podrás ver bandadas enteras alimentándose; su llamativo color se debe a los diminutos camarones que filtran del agua. Además de los flamencos, habitan aquí muchas otras aves costeras, desde garzas hasta pelícanos, lo que hace de este lugar un paraíso para los observadores de aves. Un tour de flamencos en La Guajira es más que una oportunidad fotográfica: también ofrece una visión de la cultura wayúu, el pueblo indígena de esta región. A menudo tendrás la oportunidad de adquirir artesanías wayúu hechas a mano, como las coloridas mochilas, o probar pescado fresco directamente en la playa. Esta experiencia es una alternativa llena de color a la selva de Tayrona, ideal para amantes de la naturaleza y exploradores que desean experimentar la belleza silenciosa de la costa desértica. 5. Visitar comunidades indígenas: encuentros auténticos La Sierra Nevada de Santa Marta no solo es rica en naturaleza, sino también hogar de pueblos indígenas únicos. Cuando el parque nacional está cerrado, surge la oportunidad de emprender un viaje de descubrimiento cultural. Los tours responsables permiten visitar una comunidad indígena, por ejemplo un pueblo Wiwa o Kogui, descendientes de los tairona. Estas visitas no son turismo convencional, sino encuentros íntimos con una forma de vida ancestral. Acompañado por un guía indígena o intérprete, conocerás las tradiciones, costumbres y cosmovisiones de estos “Guardianes de la Tierra”. Tal vez te muestren las casas circulares de barro y palma, te expliquen el significado del bolso de coca (poporo) para los hombres o te inviten a participar en una sencilla ceremonia en armonía con la naturaleza. Se trata de un intercambio respetuoso y de comprender la sabiduría con la que estas comunidades viven en ritmo con su entorno. Estos recorridos se realizan, por supuesto, únicamente en acuerdo con las comunidades y respetando su privacidad. Para los viajeros, pasar uno o dos días en una comunidad indígena puede ser profundamente enriquecedor: una experiencia humilde e inspiradora que perdura en el tiempo. Al mismo tiempo, tu visita apoya los esfuerzos de estas comunidades por proteger su cultura y su territorio. Especialmente cuando las atracciones habituales, como las playas de Tayrona, no están disponibles, un encuentro auténtico de este tipo puede convertirse en el momento culminante del viaje. El cierre temporal del Parque Nacional Tayrona no tiene por qué empañar tu viaje a Colombia; al contrario, abre la puerta a descubrir nuevos caminos fuera de las rutas habituales. Ya sea adentrándote en la historia tairona en el sendero Bunkuany, flotando por la selva de la Sierra Nevada rumbo al mar o compartiendo una fogata con caficultores en Minca, la magia de Colombia suele sentirse precisamente en los momentos inesperados. Si te ha despertado la curiosidad y deseas un viaje a medida con estas experiencias tan especiales, el equipo de Chaska Tours estará encantado de asesorarte. Como especialistas locales en turismo sostenible en Colombia, te ayudamos a descubrir los tesoros de la región a tu manera: con corazón, criterio y el conocimiento de verdaderos expertos locales. ¡Bienvenidos! — y quizás hasta pronto en Colombia.
- Nota de campo – Chaska Tours en Bioexpo 2025 (Pasto, Nariño)
Chaska Tours estuvo presente en Pasto para participar en Bioexpo 2025, la feria más importante de negocios verdes en Colombia. Asistimos a la Rueda de Negocios organizada por ProColombia, un espacio clave para conocer la evolución del turismo sostenible en el país y para identificar nuevas oportunidades de colaboración en el departamento de Nariño. Durante el evento sostuvimos reuniones con empresas interesadas en el sur de Colombia, particularmente de Ecuador, Perú y Canadá, así como con proveedores y actores locales del sector turístico. Este contacto directo fue fundamental para actualizar información sobre la oferta de experiencias en la región, entender mejor las dinámicas actuales del destino y evaluar su potencial para futuros productos de viaje. Como uno de los pocos DMC presentes tuvimos una visibilidad valiosa dentro del evento. Esta presencia nos permitió fortalecer relaciones institucionales, posicionar a Chaska Tours en un escenario especializado y reafirmar nuestro compromiso con el desarrollo responsable del turismo en territorios emergentes. Aunque nuestra agenda estuvo concentrada exclusivamente en la feria y no realizamos visitas turísticas adicionales, estar en Pasto fue una oportunidad importante para observar de primera mano el ambiente local, la infraestructura disponible para eventos y la articulación entre entidades públicas, proveedores y proyectos de turismo comunitario. Bioexpo 2025 confirmó que Nariño es un destino con creciente relevancia en materia de sostenibilidad, innovación y turismo de naturaleza. La participación nos dejó contactos útiles, una comprensión más clara de las oportunidades regionales y lineamientos concretos para seguir fortaleciendo nuestra presencia en el sur del país.
- Tango en Colombia: historia, festivales y consejos locales para viajeros
La cultura del tango en Colombia: pasión entre tradición y modernidad Argentina puede ser la cuna del tango, pero Colombia lo ha adoptado con una profundidad sorprendente. Desde los cafés de tango nostálgicos de Medellín hasta las noches de milonga en Bogotá, descubre cómo se vive el tango en todo el país y por qué la cultura tanguera colombiana cautiva a los viajeros. ¿Tango en Colombia? A primera vista, Colombia suele asociarse más con la salsa, la cumbia o el vallenato. Sin embargo, el tango también ha encontrado aquí un segundo hogar. Desde hace casi un siglo, colombianos de distintas regiones se sienten atraídos por sus melodías melancólicas y sus movimientos elegantes. Este artículo te lleva por un recorrido a través de la historia y las expresiones actuales de la cultura del tango en Colombia, con miradas locales, consejos prácticos e inspiración sostenible para tu próximo viaje. Cómo llegó el tango a Colombia El tango nació a orillas del Río de la Plata, pero ya en la década de 1920 llegó a Colombia. A través de la radio y los discos de vinilo, este baile apasionado conquistó rápidamente al público. Un momento clave ocurrió en 1935, cuando el astro del tango Carlos Gardel realizó una gira por Sudamérica. Tras presentaciones aclamadas, Gardel murió en un accidente aéreo en Medellín en junio de 1935, un hecho que conmocionó a todo el país. La posterior gardelmanía hizo que sus canciones sonaran por todas partes y que el tango se convirtiera en la pasión musical de toda una generación. Mucho antes de que la salsa ganara protagonismo, los sonidos del tango ya se consideraban la máxima expresión del romance y la elegancia en las ciudades colombianas. Medellín: la capital secreta del tango en Colombia Hoy en día, Medellín es considerada la capital secreta del tango en Colombia. Aquí murió Carlos Gardel, y su legado sigue marcando la ciudad. En el barrio Manrique, la Casa Gardeliana (Museo Gardel) recuerda al mito. Cada mes de junio, un festival internacional de tango atrae a bailarines de todo el mundo a Medellín. En cafés de tango nostálgicos como el Salón Málaga , la atmósfera de los años 50 sigue viva: entre café y aguardiente, los habituales escuchan tangos clásicos o se lanzan espontáneamente a la pista de baile. Muchos de estos lugares están algo escondidos, pero con un poco de conocimiento local es fácil encontrarlos. La comunidad tanguera de Medellín puede ser pequeña, pero es de altísimo nivel: parejas locales ganan regularmente competiciones internacionales, lo que demuestra la destreza y la pasión de la escena. Pasión por el tango desde Bogotá hasta Cali La afición por el tango no se limita a Medellín: Bogotá y Cali también cuentan con escenas tangueras activas. En la capital, milongas regulares y escuelas de baile especializadas mantienen viva la tradición. Incluso en la Cali salsera se baila tango con entusiasmo; el Festival Milongueando reúne cada año a amantes del tango de todo el país. Además, se celebran espectáculos de tango y festivales más pequeños en distintas regiones de Colombia. Todo esto demuestra que, aunque el tango sea un nicho, está firmemente arraigado en el panorama cultural y vive en algunos lugares una discreta renovación. Vivir el tango – consejos prácticos para viajeros Quienes deseen experimentar la cultura del tango en Colombia de primera mano tienen varias opciones: Visitar locales de tango y milongas: Sumérgete en la escena local visitando un café de tango tradicional o una milonga. En Medellín, el legendario Salón Málaga transporta a sus visitantes a otra época. Pero en Bogotá y Cali también hay bares donde los locales bailan tango en vivo hasta altas horas de la noche. Con algunos consejos locales, es posible descubrir lugares auténticos fuera de las rutas turísticas habituales. Planificar el viaje en torno a festivales de tango: Si es posible, organiza tu viaje para coincidir con un festival de tango. El gran festival de Medellín en junio ofrece espectáculos gratuitos, conciertos y competencias de baile: un verdadero punto culminante. Eventos similares tienen lugar en Cali ( Milongueando ) y en otras ciudades. Estos festivales permiten una inmersión profunda y hacen palpable la pasión tanguera colombiana. Probar a bailar tú mismo: ¡Da tus primeros pasos de tango! Muchas ciudades cuentan con escuelas de baile o talleres abiertos a principiantes. Una clase introductoria con un profesor paciente, ya sea en Bogotá o en Medellín, puede convertirse en una experiencia de viaje inolvidable. No te preocupes: los profesores de tango colombianos disfrutan compartiendo su pasión y reciben con gusto a quienes se inician. FAQ: Preguntas frecuentes sobre la cultura del tango en Colombia ¿Dónde se puede bailar o vivir el tango en Colombia? Principalmente en las grandes ciudades. Medellín es especialmente conocida por el tango, con numerosos bares y un festival anual. Bogotá también ofrece milongas regulares. Incluso Cali y otras ciudades organizan eventos de tango, por lo que es posible disfrutarlo en muchas regiones del país si sabes dónde buscar. ¿Cuándo se celebra el festival de tango en Medellín? El principal festival de tango de Medellín se celebra cada año a finales de junio (alrededor del 24 de junio, aniversario de la muerte de Carlos Gardel). Durante varios días hay conciertos, espectáculos y competencias de baile en toda la ciudad. Las fechas exactas varían cada año, por lo que conviene verificarlas antes de viajar. ¿Los turistas pueden aprender o bailar tango en Colombia? Sí, las comunidades tangueras reciben con los brazos abiertos a los visitantes. Como turista, puedes asistir fácilmente a una milonga o tomar una clase introductoria en una escuela de tango, incluso sin experiencia previa. Los locales disfrutan compartiendo su pasión por el tango y los principiantes son bienvenidos en todas partes. La cultura del tango en Colombia demuestra cuán diversa es el alma del país. Ya sea escuchando una melodía melancólica en un café escondido o dando tus propios pasos en una pista colombiana, esta pasión es inolvidable. Con una planificación de viaje cuidadosa —acompañada por un equipo local con experiencia como Chaska Tours — podrás descubrir este lado especial de Colombia de manera auténtica y sostenible. El equipo de Chaska Tours estará encantado de asesorarte personalmente para diseñar un viaje a medida por Colombia, enriquecido con momentos de tango inolvidables.
- Astroturismo en Colombia: bajo los cielos más claros de Sudamérica
Noches estrelladas en Colombia: aventuras astronómicas entre desierto y Andes Al caer la noche, Colombia revela un paraíso para observar estrellas. En desiertos y cumbres andinas brillan miles de astros. Descubre por qué el astroturismo en Colombia es tan especial y dónde te esperan noches mágicas bajo el cielo. Colombia no solo es conocida por sus selvas exuberantes y su cultura vibrante: al anochecer, sobre el país se despliega un verdadero paraíso celeste. Desde las cumbres andinas hasta los horizontes desérticos, millones de estrellas iluminan el cielo. Gracias a la baja contaminación lumínica y su ubicación cerca del ecuador, se pueden observar constelaciones del hemisferio norte y sur. El astroturismo, una forma sostenible de viajar, gana terreno en Colombia y atrae a cada vez más amantes del cielo nocturno. Este artículo te lleva a los mejores lugares para maravillarte bajo el firmamento colombiano y te ofrece consejos prácticos para una experiencia inolvidable. Por qué Colombia es un paraíso para observar estrellas Colombia reúne varias condiciones que la convierten en un destino ideal para los amantes del cielo nocturno: Cielo de norte a sur: Al estar cerca del ecuador, permite ver constelaciones del hemisferio norte y sur . Noches claras y oscuras: Zonas extensas sin iluminación artificial ofrecen una visión cristalina del cielo, especialmente en temporada seca (dic–mar). Paisajes variados: Ya sean desiertos rojizos, picos nevados o islas tropicales – los escenarios colombianos hacen que la observación estelar sea aún más mágica. Sostenibilidad y comunidad: El astroturismo fomenta la protección del cielo nocturno y genera ingresos en regiones apartadas. Las comunidades locales operan hospedajes y observatorios – el viajero vive encuentros auténticos y apoya a la población. Desierto de la Tatacoa – Astronomía bajo el cielo del desierto El Desierto de la Tatacoa , en Huila, es el destino astronómico más emblemático de Colombia. Esta zona seca de tonos rojizos casi no tiene nubosidad ni fuentes de luz artificial – condiciones ideales para ver la Vía Láctea en todo su esplendor. Un pequeño observatorio local ofrece sesiones guiadas cada noche para observar planetas y galaxias con telescopios. Consejo: Pasa la noche en Villavieja o acampa directamente en el desierto para dormir bajo un cielo estrellado. La Guajira – Estrellas sobre el desierto caribeño En el extremo norte de Colombia, el desierto se encuentra con el Caribe: en La Guajira (por ejemplo, en Cabo de la Vela o Punta Gallinas ) las estrellas brillan sobre dunas infinitas y el mar. Sin ciudades cercanas, la contaminación lumínica es casi nula y el cielo nocturno es espectacularmente nítido. Las comunidades indígenas Wayúu suelen compartir sus relatos y leyendas sobre las constelaciones, enriqueciendo aún más la experiencia. Consejo: Hospédate en una ranchería Wayúu junto al mar – lejos de cualquier luz artificial, la magia de la noche se siente aún más profundamente. Andes (p. ej. El Cocuy) – Cielo claro a 4.000 metros de altura Andes (p. ej. El Cocuy) – Cielo claro a 4.000 metros de altura Los Andes colombianos también ofrecen condiciones fantásticas para la observación astronómica. En el Parque Nacional El Cocuy , las estrellas brillan tan claramente que iluminan suavemente los picos nevados. A unos 4.000 m de altura, el aire es delgado y transparente – se siente como estar más cerca de las estrellas. Las noches secas y frías de diciembre y enero ofrecen la mejor visibilidad. Consejo: ¡Abrígate bien! Las temperaturas bajan de cero por la noche, pero con un termo y un buen abrigo, la experiencia bajo este cielo majestuoso será inolvidable. Villa de Leyva – Pueblo colonial con festival astronómico La pintoresca Villa de Leyva (Boyacá) es famosa por su arquitectura colonial – y por su cielo nocturno despejado. Cada marzo, aquí se celebra el festival de astronomía más grande del país. Durante el evento, se atenúan las luces de las calles y astrónomos profesionales y aficionados se reúnen en la enorme Plaza Mayor con telescopios para observar el cielo juntos. Incluso fuera del festival, la altitud y la escasa iluminación aseguran una excelente visibilidad. Consejo: Planifica tu visita durante el festival para disfrutar de charlas, talleres y eventos públicos de observación. FAQ Cuál es la mejor época para observar estrellas en Colombia? La mejor visibilidad suele darse en la temporada seca (diciembre a marzo) , cuando muchas regiones tienen cielos despejados. Independientemente del mes, las noches cercanas a la luna nueva son ideales, ya que la oscuridad permite ver más detalles. Necesito equipo especial para observar el cielo ? No – el cielo estrellado de Colombia se puede disfrutar a simple vista. Unos binoculares o una aplicación astronómica (como Star Walk o SkyView ) ayudan a identificar planetas y constelaciones. La mayoría de los tours guiados incluyen telescopios, por lo que no es necesario llevar uno propio. Es recomendable contratar un tour guiado de astroturismo ? En zonas apartadas, un tour guiado es altamente recomendable: los guías conocen los mejores lugares, comparten conocimientos fascinantes y se encargan de la logística. Empresas como Chaska Tours organizan todo – transporte, hospedaje, equipo – para que vivas la experiencia con tranquilidad. Es sostenible el astroturismo en Colombia? Sí – es una de las formas de viaje más sostenibles . Observar estrellas requiere cielos oscuros , lo que impulsa la reducción de la contaminación lumínica y protege áreas naturales. Además, el ingreso turístico beneficia a comunidades rurales, generando incentivos para preservar estos entornos a largo plazo. Las maravillas nocturnas de Colombia te están esperando. Si deseas vivir esta experiencia bajo un cielo deslumbrante, en Chaska Tours estaremos encantados de ayudarte. Como expertos locales, diseñamos viajes personalizados y sostenibles, adaptados a tus intereses – para que tu aventura astronómica en Colombia sea verdaderamente inolvidable.
- Qué llevar de Colombia? La gran guía de recuerdos auténticos.
Los mejores souvenirs de Colombia - auténticos, sostenibles e inolvidables Colombia está llena de recuerdos con verdadero significado - mucho más que camisetas o llaveros. Desde mochilas Wayuu tejidas a mano hasta café de altura recién tostado, los souvenirs del país ofrecen un valor único. Los recuerdos adecuados te permiten revivir tu viaje una y otra vez mientras apoyas a las comunidades locales. Mercados llenos de color, artesanos trabajando y el aroma del café recién molido - quien viaja por Colombia se da cuenta rápidamente: los mejores souvenirs tienen alma e historia. Una mochila Wayuu, una ruana de los Andes o incluso una esmeralda brillante - cada pieza lleva consigo parte de la cultura colombiana y evoca encuentros especiales mucho después del viaje. Al mismo tiempo, elegir conscientemente apoya a los productores locales y preserva las tradiciones artesanales. Este artículo presenta algunas de las ideas de souvenirs más auténticas y hermosas del país - elaboradas de forma sostenible, únicas y adecuadas para todos los presupuestos. Caribe: Tesoros coloridos de culturas indígenas Mochilas Wayuu (bolsos tejidos a mano): Los souvenirs más emblemáticos de la región Caribe son las mochilas Wayuu de La Guajira. Estas coloridas bolsas de hombro son tejidas durante semanas por las mujeres de la comunidad Wayuu. Cada mochila refleja patrones tradicionales que narran historias y leyendas. Al comprar una mochila auténtica - preferiblemente en una cooperativa o en mercados locales de Riohacha, Santa Marta o Cartagena - apoyas directamente a la comunidad indígena y llevas contigo una pieza única con profundo significado. Además, los Wayuu y otros artesanos del Caribe también tejen hamacas en colores vibrantes, ideales para llevar un toque de relajación caribeña a casa. Sombrero Vueltiao (sombrero nacional de Colombia): Otro souvenir icónico de la costa es el sombrero vueltiao , un sombrero blanco y negro considerado símbolo nacional. Tejido con fibras de caña flecha por los pueblos Zenú en Córdoba y Sucre, destaca por su diseño y flexibilidad. Mientras más fino y denso sea el tejido (visible por el número de “vueltas”), mayor será la calidad - y el precio. Un sombrero vueltiao de alta calidad es suave, flexible y dura toda la vida. Al comprarlo, busca siempre una pieza artesanal (no de plástico), idealmente directo del artesano o en tiendas especializadas. Para quienes aman la joyería, la región Caribe también ofrece filigrana de Mompox , famosa por su trabajo en oro y plata. En Cartagena o directamente en Mompox puedes encontrar piezas delicadas y excepcionales Andes: Artesanía tradicional y textiles Ruanas (ponchos andinos): En las frías alturas andinas, las ruanas - capas de lana - forman parte esencial de la tradición. Tejidas en Boyacá (por ejemplo, en el pueblo de Nobsa ), son prendas cálidas en tonos tierra o grises. Una ruana no solo abriga, sino que conecta simbólicamente con las montañas colombianas. Es un souvenir práctico y auténtico para quienes buscan estilo e historia a la vez. Cerámica de Ráquira y La Chamba: Para quienes aman la decoración, los Andes ofrecen piezas especiales. En Ráquira (Boyacá), conocida como la “ciudad de las ollas”, se produce cerámica colorida - jarrones, tazas rústicas y figuras de barro. Más al sur, en La Chamba (Tolima), familias enteras elaboran cerámica negra mate siguiendo técnicas tradicionales. Estas piezas - ollas, platos y fuentes - tienen un acabado pulido y un color característico. Ambas localidades representan fielmente el oficio artesanal andino y permiten apoyar a las comunidades de la región. Productos de cuero y el Carriel: La región andina - especialmente Antioquia - tiene una larga tradición de talabartería. Un souvenir auténtico y curioso es el carriel , un pequeño bolso de cuero con múltiples compartimentos, originalmente usado por los arrieros paisas. En el encantador pueblo de Jericó , puedes ver cómo se elaboran a mano. También encontrarás cinturones, zapatos y otros artículos de cuero de alta calidad en mercados locales y talleres familiares. Son recuerdos duraderos que evocan la identidad rural de Colombia. Esmeraldas (las gemas verdes de Colombia): Para viajeros amantes del lujo, los Andes ofrecen un tesoro brillante: las esmeraldas colombianas . Boyacá y Cundinamarca producen algunas de las esmeraldas más finas del mundo. En Bogotá , el distrito de esmeraldas exhibe desde pequeñas piedras hasta joyas exclusivas. Si optas por comprar una esmeralda, hazlo únicamente en joyerías certificadas y pide un certificado de autenticidad. Es una inversión que dura toda la vida y un recuerdo elegante que apoya indirectamente a las comunidades mineras tradicionales, especialmente si eliges comercio justo. También puedes visitar el Museo de la Esmeralda o alguna mina cercana. Pacífico y Amazonas: Recuerdos exóticos de la naturaleza Lejos de las rutas tradicionales, el Pacífico colombiano y el Amazonas ofrecen souvenirs únicos, profundamente conectados con la naturaleza y la cultura local. En el Chocó , las comunidades Wounaan elaboran canastos de werregue , tejidos con una técnica en espiral y decorados con patrones complejos y tintes naturales. Cada pieza es una obra de arte que además apoya a una de las comunidades más aisladas del país. En el Amazonas , artesanos indígenas trabajan semillas, nueces y maderas para crear joyas y figuras. Destacan los objetos en tagua (marfil vegetal), tallados y pulidos en forma de collares, cuentas o animales en miniatura. También encontrarás pulseras de semillas y figuras talladas (tucanes, osos perezosos, etc.). Si visitas Leticia o una comunidad amazónica, podrás comprar directamente a los creadores; en Bogotá o Medellín también existen tiendas que venden artesanías seleccionadas del Amazonas y el Pacífico. Souvenirs gastronómicos: El sabor de Colombia para llevar Algunos recuerdos no se exhiben - ¡se disfrutan! Café directo de origen: El café colombiano es un imprescindible. Lo ideal es comprarlo en su lugar de origen - Quindío, Caldas, Antioquia o Huila -, donde fincas cafeteras venden café recién tostado con fechas de cosecha y tueste. Cada taza conectará tu hogar con las montañas colombianas. Comprar café especial (mejor si es de comercio justo) apoya directamente a los pequeños caficultores. Chocolate y dulces: Colombia, país de cacao fino, produce chocolates artesanales excepcionales. Regiones como Santander o Arauca elaboran barras bean-to-bar. En la Sierra Nevada , la comunidad Arhuaca fabrica chocolate siguiendo métodos tradicionales. También hay dulces típicos regionales: cocadas , panelitas de leche , bocadillo veleño y arequipe . Son regalos económicos, auténticos y deliciosos. Especias y utensilios: Una tostonera , un molinillo para chocolate caliente, hierbas de ajiaco o bloques de panela son recuerdos prácticos y muy colombianos. Bebidas locales: El aguardiente , licor anisado popular en todo el país, es un clásico para llevar. También el viche , licor tradicional del Pacífico, ahora producido legalmente. Solo recuerda empacar bien las botellas. Consejos para comprar souvenirs en Colombia Compra directo al artesano o cooperativa - tu dinero llega directamente a quien lo creó. Pregunta por la historia - un buen souvenir cuenta de dónde viene. Verifica calidad y autenticidad - evita imitaciones y opta por piezas hechas a mano. Negocia con respeto - un regateo moderado es aceptado, pero siempre valorando el trabajo del artesano. Elige opciones sostenibles - evita materiales prohibidos o especies protegidas. Empaca con cuidado - especialmente cerámica, botellas y piezas delicadas. Cierre e invitación Los souvenirs de Colombia son tan diversos como el país mismo. Cada recuerdo - una mochila colorida, un café aromático o una cerámica hecha a mano - cuenta una historia y te conecta con la cultura local. Si deseas vivir Colombia de manera más profunda y auténtica, en Chaska Tours te acompañamos con gusto. Como expertos locales, conocemos los tesoros y comunidades artesanas del país. Diseñamos viajes a medida, facilitamos encuentros significativos y cuidamos cada detalle para crear experiencias inolvidables, siempre con un enfoque sostenible. Contáctanos para una asesoría personalizada y descubre Colombia de la manera más auténtica.
- Cali y la Salsa: Ritmo, Cultura y Pura Pasión
Por Qué Es Tan Famosa por la Salsa? Cuando se piensa en salsa, es posible que primero vengan a la mente ciudades como La Habana o Nueva York. Pero en la escena global de la salsa, un nombre resalta por encima de todos: Cali , Colombia. Llamada con razón “la capital de la salsa” e incluso “la capital mundial de la salsa” , Cali vive y respira esta música como ninguna otra ciudad. ¿Pero por qué Cali? ¿Qué hace a esta ciudad tan única que la salsa aquí es mucho más que música o baile – es una forma de vida? La Salsa Como Forma de Vida en Cali Desde el primer momento, se siente la energía de esta ciudad. En Cali, la salsa no solo se baila – se vive y se respira. La música suena a toda hora desde radios, tiendas y esquinas – a menudo con los clásicos de orquestas legendarias como Grupo Niche. Los niños crecen con estos ritmos y aprenden sus primeros pasos de baile desde pequeños. Para los caleños (como se llaman los habitantes de Cali), la salsa es una parte esencial de su identidad y de su día a día. El ritmo genera un sentimiento de comunidad que une a personas de todos los barrios. Ya sea en los clubes o al aire libre, la salsa está presente en todas partes. Por las noches, la gente baila espontáneamente en el Bulevar del Río o en el barrio histórico de San Antonio, bajo las estrellas. Toda la ciudad se convierte en un escenario. Como dice un dicho local: “Algunas ciudades cantan, Cali baila”. Del Pacífico a Cali – Las Raíces de la Cultura Salsera En los años 50, los ritmos de salsa provenientes de Cuba y Nueva York llegaron a Colombia a través del puerto de Buenaventura – y el público caleño se enamoró al instante. La comunidad afrocolombiana local enriqueció este nuevo sonido con sus propias influencias. Los ritmos de tambor tradicionales del Pacífico se fusionaron con el Son cubano y el jazz latino de Nueva York. Así nació un estilo local distintivo, conocido como salsa caleña : más rápida, rítmicamente compleja y llena de alegría. Los DJs de Cali incluso solían reproducir los discos de vinilo a 45 rpm en lugar de 33 para acelerar el tempo – y los caleños no miraron atrás. Esta versión enérgica de la salsa se convirtió en el sello característico de Cali y hasta hoy define el latido cultural de la ciudad. Salsa Caleña: Baile a Nivel Mundial Cali no solo tiene su propio sonido salsero – también desarrolló un estilo de baile característico. La salsa caleña es famosa por su velocidad vertiginosa y su toque acrobático. Los bailarines se deslizan por la pista con pasos rápidos, giros impresionantes y espectaculares levantamientos. Este estilo dinámico fascina a audiencias en todo el mundo y ha asegurado a Cali un lugar constante en los podios de competencias internacionales. La ciudad fomenta activamente el talento joven. Más de 100 escuelas de salsa se aseguran de que los niños y adolescentes comiencen a entrenar desde temprano. Un ejemplo destacado es el grupo Swing Latino , que ha ganado premios a nivel mundial e incluso llegó a la final de “America’s Got Talent”. Y no son los únicos – Cali exporta bailarines y coreógrafos de talla mundial a todo el planeta. Noches en Cali: Clubes Salseros y Espectáculos La pasión salsera de Cali, naturalmente, alimenta una vida nocturna electrizante. La ciudad alberga numerosos clubes donde se baila hasta altas horas – o incluso hasta el amanecer. Lugares legendarios como Tin Tin Deo , Zaperoco y La Topa Tolondra son instituciones icónicas. Con orquestas en vivo y DJs que marcan el ritmo, bailarines expertos y curiosos principiantes comparten la pista. El ambiente es acogedor – incluso si nunca has bailado salsa antes, te recibirán con los brazos abiertos y pronto encontrarás tu ritmo. Muchos visitantes pierden la noción del tiempo mientras la música los lleva hasta las primeras luces del día. Además de los clubes, Cali ofrece espectáculos escénicos espectaculares. El más destacado es Delirio – una impresionante mezcla de danza salsera, orquesta en vivo y arte circense, que se presenta una vez al mes en una gran carpa. Este evento es imperdible para los amantes de la salsa y muestra la cumbre artística de la cultura caleña, dejando una experiencia emocional inolvidable. Festivales: Cuando Todo Cali Baila Durante todo el año se celebran eventos de salsa en Cali, pero hay dos festivales que realmente hacen vibrar la ciudad. Primero, la Feria de Cali , a finales de diciembre – una celebración ciudadana que se ha convertido, probablemente, en la fiesta salsera más grande del mundo. Comienza con el espectacular Salsódromo : un desfile callejero lleno de color donde cientos de parejas bailan salsa de forma sincronizada y desatan el ambiente festivo. En los días siguientes, hay conciertos, concursos de baile, desfiles y el gran Superconcierto , con estrellas de la salsa frente a miles de espectadores. Durante la Feria, toda la ciudad parece bailar – en estadios, parques o espontáneamente en las calles iluminadas con luces navideñas. Cada año, el Festival Mundial de Salsa (generalmente a principios de otoño) reúne en Cali a bailarines y fanáticos de todo el mundo. Los participantes asisten a talleres, espectáculos y competencias. No es de sorprender que muchos de los ganadores sean talentos caleños. Este festival refuerza con fuerza la reputación de Cali como capital global de la salsa. Salsa en Cali: Una Experiencia Inolvidable en Tu Viaje por Colombia Cali y su cultura salsera son una parada esencial en cualquier viaje por Colombia. Ya sea que solo quieras absorber el ambiente o lanzarte tú mismo a la pista, la ciudad ofrece infinitas posibilidades. Puedes tomar una clase introductoria, recorrer los mejores clubes con un guía local o vivir en primera fila un espectáculo salsero inolvidable. Como expertos locales, en Chaska Tours sabemos exactamente dónde encontrar las experiencias salseras más auténticas – fuera de las rutas turísticas y profundamente conectadas con la identidad caleña. Con gusto integramos Cali y sus momentos destacados de salsa en tu ruta personalizada por Colombia, con consejos internos, organización confiable y tal vez hasta la oportunidad de bailar con locales. Esta no será solo una excursión cultural – será un encuentro emocional con el ritmo de Colombia. La salsa de Cali no es solo para verla. Es para sentirla.
- Nuestro nuevo tour: “Medellín en Movimiento” – Una nueva manera de vivir la ciudad
Medellín es una ciudad en constante transformación. Su capacidad para convertir desafíos en oportunidades, fortalecer el tejido comunitario e impulsar soluciones creativas la ha convertido en uno de los destinos urbanos más fascinantes de Latinoamérica. De este espíritu nace “Medellín en Movimiento” , la nueva experiencia de día completo que hemos desarrollado junto con nuestro socio local, pensada para viajeros que desean descubrir Medellín desde una perspectiva auténtica, dinámica y responsable. Una alternativa diferente: activa, cercana y sostenible Muchos visitantes conocen Medellín a través de las rutas habituales, hoy ya saturadas, que a menudo poco tienen que ver con comprender la ciudad desde las voces de su gente. Con este tour optamos deliberadamente por un enfoque distinto. Está dirigido a quienes valoran la calidad, la individualidad y los encuentros genuinos con la comunidad local. La experiencia combina un recorrido en bicicleta eléctrica por algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad —parques, avenidas, rutas panorámicas— con una inmersión profunda en el arte urbano del barrio Manrique. Allí se encuentra uno de los proyectos comunitarios más inspiradores del país: el macro-mural Constelaciones Urbanas, donde más de 500 fachadas pintadas narran historias de identidad, unión y transformación. ¿Qué hace especial esta experiencia? 1. Descubrir Medellín sobre dos ruedas Gracias a las bicicletas eléctricas, el recorrido es cómodo y accesible incluso para quienes no pedalean con frecuencia. Permite desplazarse fácilmente por la ciudad, sentir su ritmo cotidiano y comprender la innovación urbana que ha llevado a Medellín a ser reconocida internacionalmente. 2. Vivir el arte urbano desde el corazón de la comunidad Manrique es mucho más que un barrio con muros coloridos. Es un territorio que ha decidido contar su historia a través del arte, el color y la participación colectiva. Los caminos guiados por sus calles ofrecen una mirada personal y respetuosa sobre el proceso de transformación social que allí se desarrolla. 3. Un tour alineado con el turismo responsable Esta experiencia evita contribuir a la saturación de las zonas más visitadas y, al mismo tiempo, apoya iniciativas comunitarias que trabajan por un desarrollo más sostenible. Para quienes desean conocer “la Medellín real”, este tour representa una alternativa equilibrada, humana y honesta. ¿Qué incluye? Seguro de viaje Guía local con experiencia en cicloturismo Tour en bicicleta eléctrica con equipo completo Recogida en el hotel en E-bike Almuerzo tradicional Visita guiada a Constelaciones Urbanas Duración total: 8 horas Modalidad privada Por qué recomendamos este tour “Medellín en Movimiento” refleja lo que consideramos esencial en nuestro trabajo: encuentros respetuosos, experiencias auténticas y conexiones significativas con las comunidades locales. Para quienes desean conocer Medellín más allá de los lugares saturados, esta es una oportunidad excepcional. Para viajeros que planean recorrer Colombia y buscan naturaleza, cultura y procesos de transformación social, esta experiencia se integra fácilmente en un itinerario más amplio. Con gusto podemos ayudarte a diseñar una ruta personalizada por todo el país. Conclusión “Medellín en Movimiento” es más que una excursión de un día: es una invitación a vivir Medellín con los ojos y el corazón bien abiertos. Si estás planeando tu viaje a Colombia, estaremos encantados de ayudarte a crear un programa completo que reúna experiencias auténticas, responsables e inspiradoras en todo el territorio.
- Crónica de viaje: Vaupés - entre selva, ríos y comunidades
Llegar a Mitú no es sencillo, y quizás por eso mismo este viaje empieza antes del despegue. Nuestro vuelo de las 10:00 a. m. había sido adelantado cuatro horas el día anterior… para finalmente retrasarse otras cinco el día de la salida. Estos cambios, habituales en la aviación regional de Colombia —en este caso con Satena, la única aerolínea que conecta a la capital del Vaupés— reflejan las dificultades operativas de un país en el que, por ejemplo, la región amazónico-orinoquense representa cerca del 70 % del territorio nacional, pero es habitada por apenas el 6 % de la población. Cuando uno analiza este tipo de proporciones, puede comprender más fácilmente por qué un avión puede quedar represado por mal clima en su punto de origen y por qué la conectividad en estas zonas remotas está sujeta a la voluntad del cielo. Hace poco comentábamos con unos viajeros alemanes que hay algo casi entrañable en lo “old fashioned” del transporte aéreo regional colombiano: aeropuertos pequeños con bandas manuales, controles y requisas manuales a pie de counter, tickets impresos como factura, pistas sin torre de control ni estaciones completas de abastecimiento… Un sistema que evidencia carencias históricas, sí, pero que también encarna una belleza artesanal que, al menos a mí, me resulta un recordatorio entrañable de la Colombia profunda. El vuelo dura poco más de una hora. A los diez o quince minutos ya se ha dejado atrás cualquier rastro de ciudad; luego desaparece la última vereda, y el verde se vuelve absoluto. Desde el aire, la selva se ve infinita, indómita, casi intimidante. Ríos serpentean como enormes anacondas que sostienen, culturalmente, el universo espiritual de las comunidades. Se alcanzan a ver algunas pistas de aterrizaje que conectan a pueblos donde, de no existir estas avionetas, cualquier trayecto tomaría días enteros de navegación y caminata. Al aterrizar en Mitú, el paisaje es el de un pequeño aeropuerto rodeado de avioneticas destinadas a conectar comunidades que dependen de ellas para casi todo. El clima amazónico —a veces calor pesado, a veces frescura húmeda— deja claro que aquí el tiempo no lo marcan ni los relojes ni las agendas, sino la selva. Al llegar a estos territorios hay que pedir permiso, escuchar y reconocer que la voluntad es de la manigua, no del visitante. Nuestros anfitriones en esta ocasión fueron Emilse y Sebastián. Ella es una joven Cubeo, alegre, dedicada y que lidera con convicción su emprendimiento de turismo comunitario junto a él, biólogo que recorre la selva como quien juega en su patio de infancia: curioso, observador, atento al más mínimo detalle. De la mano de estos chicos (tienen 25 años) y un animado grupo de empresarios y periodistas invitados a conocer el destino por ANATO, iniciamos una expedición de cinco días por los alrededores de Mitú, capital de un departamento joven, creado en 1991, vasto en territorio pero con apenas tres municipios y una densidad poblacional inferior a un habitante por kilómetro cuadrado. Aquí, cerca del 85 % de la población se identifica con una de las 27 comunidades indígenas que integran diversas familias lingüísticas de la región. Nuestra primera parada fue Ceima Cachivera, uno de los corregimientos de Mitú. Y aquí vale la aclaración: términos como “municipio”, “vereda” o “corregimiento”, que tienen sentido administrativo en otras regiones del país como los Andes o el Caribe, adquieren otra dimensión en la Amazonía. Hablamos de territorios gigantescos de selva donde las fronteras políticas son conceptuales, donde el acceso puede depender de horas —o días— de navegación, y donde la estructura social responde a lógicas muy distintas a las del país urbano. Al llegar, nos recibió la imponente Maloca Ipanoré, hogar del saber ancestral de la comunidad. Los mayores nos dieron la bienvenida con pinturas faciales elaboradas con pigmentos naturales, que dibujaban interpretando la energía de cada visitante. También ofrecieron rapé, la medicina a base de tabaco que cada persona asume según su propia disposición. Luego vino la danza tradicional, un ritual que conecta a la comunidad con la naturaleza, con la memoria espiritual y con la sabiduría de los chamanes jaguar Yuruparí —un conjunto de conocimientos reconocido desde 2011 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Los capitanes con quienes pude conversar hablaban de la Danza del Yuruparí con una mezcla de respeto, asombro y entusiasmo. La describían como una experiencia reservada para iniciados, un privilegio vital donde los hombres pueden ver, a través del baile, la música y las flautas sagradas, la presencia del Yuruparí, el mítico mensajero del sol. Desde allí, emprendimos una caminata hacia Cerro Flecha, una colina sagrada desde cuya cima se observa una panorámica de 360 grados: selva, ríos y el anuncio de una tormenta que avanzaba desde el oriente. Sus truenos —cada vez más cercanos— nos hicieron emprender el regreso apresurados, pero felices. Almorzamos en un restaurante campestre donde probé la deliciosa quiñapira, una sopa de pescado picante con hormigas y casabe. El casabe, protagonista absoluto de la gastronomía amazónica, es el pan de la selva: una torta delgada elaborada con almidón de yuca brava, una variedad que requiere un tratamiento artesanal para extraer su cianuro natural. Más tarde, en Mitú, visitaríamos el taller de casabe en el restaurante Ba’Aribo, un proyecto liderado por mujeres indígenas. Allí aprendimos el proceso completo, probamos distintas variedades y disfrutamos también del chivé de pataba, una preparación a base de fruta combinada con tapioca que resulta en una textura que cae entre bebida y postre. Como entusiasta de la gastronomía, esta experiencia fue definitvamente de mis favoritas. El día siguiente nos llevó a Puerto Golondrina, una comunidad sobre el río Cuduyarí. Allí recorrimos el caserío, nos adentramos un poco en la selva para recolectar la arcilla y visitamos el taller de cerámica donde trabajamos nuestras propias piezas bajo techo, pues una tormenta repentina nos cambió los planes de hacerlo al aire libre. Antes del almuerzo pudimos practicar el tiro con arco y la cerbatana. Me impresióno esta última de unos tres metros de largo (las hay más largas) usada tradicionalmente para cazar presas en las copas de los árboles, para lo que hay que tener presición y pulmón. En la tarde visitamos la comunidad Mituseño Urania, un caserío silencioso y pacífico a unos veinte minutos de Mitú. Desde su colorida maloca emprendimos la caminata al Cerro Kubay, desde donde se ve el río Vaupés y la selva desplegada en un horizonte majestuoso. Esa noche, Emi(lse) y unos amigos suyos me llevaron en moto a recorrer Mitú bajo la oscuridad. Cruzamos el pueblo de lado a lado y nos detuvimos en varios puntos entre lagos y ríos para escuchar en silencio el concierto nocturno de la selva: un momento tan sencillo como perfecto. Al día siguiente caminaríamos hacia el Cerro Guacamayas, otro tepuy que exige unas dos horas de sendero. Sebas(tián) aprovechaba cada parada para enseñarnos con entusiasmo arañas, hormigas, hongos y plantas. También algunos tuvieron la fortuna de ver al gallito de roca. Son cinco los miradores del cerro y tan pronto llegamos al segundo, vimos pasar dos grupos de guacamayas volando sobre la montaña y perdiéndose en el horizonte. Fue uno de esos instantes mágicos que no necesitan foto porque quedan tatuados en la memoria. Después de descender, nos bañamos en las aguas rojizas de Caño Sangre, un refrescante regalo tras la caminata que nos terminaría de abrir el apetito para el almuerzo. Esta vez el turno fue para la cachama moqueada, un pez ahumado que es un delicioso clásico de la gastronomía amazónica. Regresamos a Mitú y me fui a hacer un paseo por el malecón. Es una agradable caminata por el pueblo que termina en una bonita playa sobre el río Vaupés, que es más grande o más chica según la temporada y en donde familias y amigos se refrescan todo el día hasta entrada la noche. El quinto y último día visitamos un proyecto de turismo comunitario en las afueras de Mitú, con una muestra artesanal elaborada por mujeres indígenas. Luego pasé por el mercado local —algo que nunca dejo de hacer— y regresé cargado de ají ahumado, mambe, almidón de yuca brava, tapioca y algunas piezas de cerámica. Pasé dos semanas haciendo casabe en casa probando diferentes combinaciones, y aunque sigo convencido de que sería un gran negocio, por ahora queda como un delicioso experimento personal. Siempre quise conocer el Vaupés. En mi imaginario era un rincón remoto, poco documentado, del que sabía apenas algunos relatos sueltos: los imponentes raudales del Jirijirimo, los rituales de los chamanes jaguar, la manigua en su máxima expresión. Y sí, es remoto, y también es muy auténtico. Es un territorio donde la selva y las comunidades indígenas están presentes de una manera más íntima y directa que en cualquier otra parte de la Amazonía colombiana que haya visitado. Donde los visitantes aún son pocos y los emprendimientos responsables, conscientes y llenos de energía como el de Emi y Sebas apuestan por un turismo bien manejado, hecho por y para las comunidades locales. Fue un viaje que me conectó profundamente con la selva y con su gente. Una oportunidad para ver una Colombia que pocos conocen: diversa, vasta, espiritual, hermosa e indómita. Y una de esas versiones del país que me recuerdan, una y otra vez, que haber nacido en este país es una fortuna, así como lo es también la dicha de poder seguir descubriéndolo.
- Chaska Tours en el VI Encuentro Nacional de Turismo Receptivo – ANATO
El 13 y 14 de noviembre 2025 pasados, participamos en el VI Encuentro Nacional de Turismo Receptivo de ANATO en la ciudad de Cali . Fue una excelente oportunidad para actualizarnos, conectarnos con colegas del sector y seguir fortaleciendo nuestra presencia en el turismo receptivo del país. Durante los dos días asistimos a conferencias especializadas, paneles con expertos nacionales e internacionales y espacios de formación orientados a tendencias de producto, innovación, sostenibilidad y estrategias para seguir posicionando a Colombia como destino. También participamos en varias sesiones de networking, donde tuvimos la oportunidad de intercambiar ideas, explorar alianzas y conocer nuevas iniciativas de operadores y destinos de todo el país. La agenda cultural incluía una noche de Delirio, el espectáculo de salsa más emblemático de Cali. Un show vibrante, lleno de música, circo y baile, que refleja la energía y alegría de la capital mundial de la salsa. Otra experiencia que pudimos disfrutar fue la visita a la Hacienda Piedechinche, patrimonio histórico del Valle del Cauca y lugar clave para entender la historia agrícola de la región. Allí conocimos el legado del Ingenio Providencia, su museo de la caña y el papel de estas haciendas en la historia del Valle. Esta primera participación en el Encuentro nos dejó aprendizajes valiosos, nuevas conexiones y una visión actualizada sobre los retos y oportunidades del turismo receptivo en Colombia. X: @AnatoNacional Instagram: @anato_nacional Facebook: @Anato Nacional LinkedIn: ANATO Nacional TikTok: @agenciasdeviajesanato
- Viajar sola por Colombia como mujer – ¿es seguro?
A menudo nos preguntan si es seguro recorrer Colombia como mujer viajando sola. La respuesta corta: ¡Sí! Con un poco de preparación y sentido común, nada te impedirá vivir una aventura inolvidable en solitario por Colombia. En este artículo queremos animarte a viajar sola por el país y mostrarte cómo una agencia de viajes local puede apoyarte. Puntos clave: Seguridad significativamente mejorada: Colombia ha avanzado enormemente en los últimos años. Las regiones turísticas más populares se consideran hoy seguras—comparables con otros países de Sudamérica—y atraen cada vez a más viajeros. El sentido común protege: Con las precauciones habituales puedes minimizar riesgos. “No dar papaya”, dicen los colombianos—no muestres objetos de valor abiertamente y no des oportunidades a los ladrones. Experiencias positivas de viajeras: Cada vez más mujeres cuentan que se sienten cómodas y bienvenidas. Los colombianos son cálidos, serviciales y reciben a los visitantes con alegría; las mujeres que viajan solas suelen ser especialmente bien acogidas. Apoyo en destino: Una agencia de viajes local puede aumentar tu sensación de seguridad. Con conocimiento interno, planificación fiable y acompañamiento en el país, viajarás con más tranquilidad y te sentirás en buenas manos. Experiencias diversas para todos los gustos: Ya sea cultura, aventura o lujo—Colombia ofrece posibilidades fantásticas para cada tipo de viajera. Como mujer viajando sola, puedes descubrir y disfrutar todo esto con seguridad. Seguridad: Colombia es mejor de lo que su reputación indica Durante mucho tiempo, Colombia tuvo una imagen peligrosa. Pero la realidad actual es muy distinta: desde el acuerdo de paz de 2016, la situación de seguridad ha mejorado notablemente. El país se encuentra en plena transformación—de antiguo foco de conflicto a destino turístico muy apreciado. En ciudades como Bogotá , Medellín o Cartagena hay barrios muy populares entre los turistas y bien vigilados. Allí, a menudo te sientes tan segura como en otras grandes ciudades del mundo. La presencia policial y de seguridad en zonas turísticas es alta, lo que aporta aún más tranquilidad. Por supuesto, como en cualquier lugar: algunas zonas remotas (como regiones fronterizas aisladas o áreas poco desarrolladas) es mejor evitarlas como viajera. La buena noticia: estos lugares suelen estar lejos de las rutas habituales y no ofrecen atracciones típicas. Si te mantienes en las regiones turísticas conocidas—por ejemplo, la costa Caribe alrededor de Cartagena y Santa Marta , la zona cafetera ( Salento , Valle de Cocora), San Agustín , gran parte de la región andina y parques naturales populares—hoy puedes recorrer Colombia sin preocupaciones. Los incidentes graves con viajeros se han vuelto extremadamente raros allí. En cambio, descubrirás un país que entusiasma y cuida a sus visitantes. Consejos para mujeres que viajan solas por Colombia A pesar de la mejora general, es sensato seguir algunos consejos básicos de seguridad—igual que en cualquier otro país. Con una preparación adecuada, puedes reducir aún más los riesgos y viajar con confianza. Aquí algunos consejos prácticos basados en nuestra experiencia: “No dar papaya”: En Colombia esta expresión significa no dar oportunidades a los ladrones. Lleva tus objetos de valor (cámara, móvil, joyas) de manera discreta y no los muestres abiertamente. Así evitarás llamar la atención equivocada. Movilidad inteligente por la noche: Si sales de noche, evita zonas solitarias. Mejor toma un taxi oficial (pedido desde tu hotel o restaurante) o un Uber, especialmente en ciudades grandes, en lugar de caminar sola. Los taxis registrados y los servicios por aplicación son comunes y se consideran más seguros después del anochecer. Infórmate en destino: Pregunta a locales de confianza—como tu guía o el personal del alojamiento—por recomendaciones actualizadas. Ellos saben qué zonas es mejor evitar y dónde puedes moverte sin problema. Sus consejos valen oro y te ayudan a sentirte más segura. Mantente en contacto: Comparte tu itinerario con familia o amigos y comunícate regularmente. Tranquiliza saber que alguien en casa sabe dónde estás. Con herramientas actuales (WhatsApp, correo electrónico) es muy fácil mantener el contacto. En caso de emergencia, la ayuda se organiza rápido—aunque probablemente solo enviarás fotos y saludos de viaje. A todas nuestras viajeras les ofrecemos crear un grupo de WhatsApp con nuestro equipo para tener un contacto local 24/7. Confía en tu intuición: Tu instinto es una herramienta de seguridad muy valiosa. Si una situación te hace sentir incómoda, hazle caso. No dudes en rechazar una bebida o alejarte de personas insistentes. Especialmente cuando salgas a bares o fiestas: vigila tu bebida y no aceptes tragos abiertos de desconocidos. Si algo no te cuadra, puedes decir “no” y retirarte—tu intuición raramente se equivoca. Con estas medidas notarás rápidamente que puedes moverte con seguridad y autonomía por Colombia. Muchos de estos consejos seguramente ya los aplicas inconscientemente cuando viajas o incluso en tu día a día. Sola, pero no aislada: disfrutar la hospitalidad colombiana Colombia es conocido por su extraordinaria hospitalidad. La gente suele tratar a los viajeros—solos o en grupo—con una calidez genuina. Como mujer viajando sola, notarás que a menudo recibirás ayuda sin siquiera pedirla. Puede ser la señora amable en el bus contándote sobre su tierra, o el dueño del hotel invitándote a eventos locales: aquí es fácil crear conexiones. Esta apertura contribuye mucho a que rara vez te sientas sola, incluso viajando por tu cuenta. Además, en las rutas más populares encontrarás muchos viajeros afines de todo el mundo. En hostales, en excursiones al Parque Tayrona o en clases de salsa en Cali —en todos lados te cruzarás con otros viajeros, incluidas muchas mujeres que también viajan solas. Podrás compartir experiencias, viajar juntas por un tramo o simplemente disfrutar de una agradable velada. Colombia tiene una comunidad viajera muy activa donde todos se ayudan y aconsejan. Así, viajas sola, pero nunca realmente sola. Cultura, aventura y comodidad – Colombia lo tiene todo Sea cual sea tu estilo de viaje, Colombia tiene algo para cada mujer. Las amantes de la cultura pueden explorar ciudades coloniales como Cartagena, descubrir museos y arte urbano en Bogotá o sumergirse en tradiciones locales en pequeños pueblos andinos. Las aventureras encontrarán una enorme variedad de actividades al aire libre: caminatas en los Andes, trekking a la Ciudad Perdida , tours cafeteros, snorkel y buceo en las aguas del Caribe. Y para quienes buscan comodidad y lujo, tampoco faltan opciones: hoteles boutique exclusivos, resorts relajantes en la playa y gastronomía de primer nivel. Lo mejor: puedes disfrutar todo esto con seguridad, incluso viajando sola. Muchos proveedores están bien preparados para viajeros internacionales y mantienen altos estándares de seguridad. Verás que te sentirás igual de bien acompañada en una caminata guiada por la selva que en un hotel elegante en Cartagena . Colombia da la bienvenida a sus visitantes en todas las categorías y demuestra que aventura y seguridad no son contradictorias. Con expertos locales a tu lado A pesar de todas las experiencias positivas, es totalmente normal sentir algo de nervios antes del primer viaje sola a Colombia. Aquí es donde el apoyo de una agencia de viajes local como Chaska Tours puede marcar una gran diferencia. En Chaska Tours conocemos el país y su gente a la perfección y ya hemos acompañado a muchas viajeras solas en la planificación de su viaje soñado a Colombia. Con gusto compartimos este conocimiento para que te sientas bien acompañada desde el principio. ¿Qué hacemos exactamente? Te ayudamos a diseñar una ruta que sea emocionante y segura. Esto incluye seleccionar alojamientos de confianza en buenas zonas, conductores fiables para traslados y guías locales experimentados para las excursiones. Con nuestra red en el país, puedes estar segura de que siempre habrá alguien disponible si tienes preguntas o necesitas apoyo. En resumen: nos encargamos de la logística y la seguridad en segundo plano para que tú puedas concentrarte por completo en tu experiencia de viaje. Este servicio no es solo para viajeras de lujo—las aventureras y amantes de la cultura también se benefician. Conservas la libertad de tu viaje en solitario, pero con una red de apoyo. Especialmente si es tu primera vez en Sudamérica o si quieres explorar regiones remotas, una planificación profesional te dará mucha tranquilidad y confianza. Conclusión: ¡Anímate—Colombia te espera! Colombia se está convirtiendo rápidamente en uno de los destinos más populares de Latinoamérica, también para mujeres que viajan solas. Con una situación de seguridad mejorada, gente cálida y experiencias inolvidables, nada se interpone en tu viaje. No dejes que viejos prejuicios te frenen: la realidad en el país te sorprenderá positivamente. Si sigues los consejos mencionados y te acercas al país con una actitud abierta, te sentirás segura y bienvenida. Y si aún tienes algunas dudas, recuerda que no tienes que organizarlo todo sola—nuestros expertos locales estarán encantados de ayudarte a descubrir Colombia de manera segura y auténtica. Dicho esto: ¡Anímate! Prepara tu maleta y lánzate a la aventura en Colombia. Este país tan diverso te recibe con los brazos abiertos—el viaje de tu vida te espera. ¡Buen viaje!en viaje!
- San Agustín celebra 235 años – Un viaje en el tiempo al corazón místico de Colombia
San Agustín celebra hoy su 235° aniversario: historia y atractivos de un lugar lleno de misterio San Agustín, un pintoresco pueblo en el sur de Colombia, celebra hoy su cumpleaños número 235. El municipio, ubicado en el departamento del Huila, fue fundado oficialmente el 20 de noviembre de 1790 por un funcionario colonial español. Sin embargo, las raíces de San Agustín se remontan mucho más atrás en el tiempo. Historia de San Agustín: fundación colonial sobre tierra ancestral Mucho antes de 1790, las tierras alrededor de San Agustín fueron el hogar de una de las civilizaciones más importantes de la región. Entre los siglos I y VIII d. C., sus constructores anónimos crearon impresionantes esculturas de piedra y tumbas monumentales, cuyos secretos aún no han sido completamente descifrados. Sus obras - algunas de gran tamaño, talladas en piedra volcánica y con formas humanas, divinas y animales - permanecieron ocultas durante siglos en las verdes colinas de los Andes. Con el redescubrimiento de estos sitios arqueológicos en los siglos XVIII y XIX, San Agustín pasó de ser una aldea andina aislada a convertirse en un destino de interés para arqueólogos y viajeros del mundo. En 1995, el Parque Arqueológico de San Agustín fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reconociendo así su importancia cultural a nivel mundial. Atractivos turísticos en San Agustín Hoy más que nunca, San Agustín tiene mucho que ofrecer. El “cumpleañero” fascina con una mezcla única de cultura, naturaleza y aventura. Ya seas amante de la historia, la naturaleza o la adrenalina: en San Agustín encontrarás experiencias inolvidables. Parque Arqueológico: El corazón del lugar, con cientos de misteriosas esculturas y tumbas de piedra. La mayor concentración de monumentos precolombinos en Sudamérica (Patrimonio de la Humanidad desde 1995) invita a sumergirse en un pasado enigmático. Naturaleza y paisajes: Valles altos cubiertos de verde, ríos caudalosos y cascadas espectaculares rodean el pueblo. Muy cerca nace el majestuoso río Magdalena, que se abre paso a través de un estrecho de solo dos metros. Otro punto destacado es el Salto de Bordones, con casi 400 metros de caída, una de las cascadas más altas de Colombia. Aventura al aire libre: Explora la región a pie, a caballo, en bicicleta de montaña o incluso haciendo rafting por el río Magdalena. Hay numerosos senderos que conducen a miradores y cascadas escondidas. Los paseos a caballo por las colinas son especialmente populares y ofrecen panoramas inolvidables para los más aventureros. Cultura y hospitalidad: San Agustín está en plena zona cafetera del Huila – no puedes irte sin probar una taza de café colombiano recién tostado, directamente en la finca. En el mercado local encontrarás artesanías andinas y recuerdos auténticos. Y en cada rincón sentirás la cálida hospitalidad de sus habitantes, que reciben a los visitantes con los brazos abiertos. San Agustín une pasado y presente de forma fascinante – un destino que merece ser celebrado en su aniversario. Desde Chaska Tours felicitamos de corazón a San Agustín por sus 235 años y esperamos seguir compartiendo con muchos viajeros la magia de este lugar. ¡Feliz cumpleaños, San Agustín!
- Viaje por Colombia: Ahorra tiempo y dinero con un vuelo multidestino
Por qué recomendamos vuelos multidestino para recorrer Colombia Los vuelos multidestino – es decir, llegar a un aeropuerto y salir desde otro – son casi una norma cuando se viaja por Colombia. Como especialistas locales en viajes, solemos recomendar a nuestros viajeros volar, por ejemplo, hacia Bogotá y regresar desde Cartagena . ¿Por qué? Porque permite ahorrar tiempo, a menudo también dinero, y te ofrece la oportunidad de descubrir más de este país fascinante sin tener que volver al punto de partida. ¿Qué es un vuelo multidestino y por qué es tan común en Colombia? Un vuelo multidestino significa que comienzas tu viaje en una ciudad y regresas desde otra. En Colombia, eso puede ser, por ejemplo, llegar a Bogotá (la capital) y regresar desde Cartagena (en la costa caribeña). Este tipo de itinerario es especialmente útil aquí, ya que Colombia es un país extenso – tres veces más grande que países como el Reino Unido o Italia. Muchos recorridos por el país conectan los Andes en el interior con la costa caribeña, o viceversa. Volver al aeropuerto de llegada solo para tomar el vuelo de regreso no tiene mucho sentido. Por eso, los viajeros experimentados planean su ruta como un recorrido lineal por el país y toman el vuelo de regreso desde el punto donde finaliza naturalmente el viaje. Los vuelos multidestino permiten justo eso. Ahorra tiempo y evita trayectos innecesarios Con un vuelo multidestino, ahorras un recurso valioso: el tiempo. Los principales atractivos turísticos de Colombia están repartidos en distintas regiones. Bogotá y Cartagena, por ejemplo, están separadas por más de 1.000 kilómetros – casi 20 horas en autobús. Con un vuelo multidestino, no es necesario regresar al punto de inicio. Puedes aprovechar tu ruta de manera óptima, sin desviaciones, y ganarás más tiempo para disfrutar de la diversidad cultural y natural de Colombia: desde el centro histórico de Cartagena, hasta la región cafetera en los Andes o las playas vírgenes del Parque Tayrona. Conocer más y gastar menos A primera vista, un vuelo multidestino puede parecer un poco más caro que un vuelo de ida y vuelta tradicional al mismo aeropuerto. Pero en la práctica, suele ser más rentable. A menudo te ahorras un vuelo nacional adicional o un largo trayecto terrestre, que también tiene su costo. Por ejemplo: si llegas y sales desde Bogotá, necesitarías reservar un vuelo doméstico para regresar desde la costa caribeña o enfrentar un viaje largo por carretera. Un vuelo multidestino – como llegar a Bogotá y salir desde Cartagena – evita ese gasto adicional. La mayoría de aerolíneas importantes ofrecen boletos con múltiples destinos, y el recargo suele ser mínimo. En resumen, viajas de forma más eficiente y cómoda. Fácil de reservar – muchas aerolíneas lo permiten Reservar un vuelo multidestino es sencillo. La mayoría de las aerolíneas ofrecen esta opción directamente en sus sitios web – basta con seleccionar “múltiples destinos” o “multi-city”. Así puedes reservar tu vuelo de llegada y salida en un solo paso. Algunas aerolíneas – como KLM, Iberia o Edelweiss – incluso ofrecen rutas con llegada y salida desde diferentes ciudades colombianas. Los vuelos multidestino ya son una práctica común entre quienes viajan por Colombia, y las aerolíneas apoyan este tipo de planificación flexible. Conclusión: Viajar de forma inteligente con vuelos multidestino Un vuelo multidestino te da la libertad de explorar toda la riqueza de Colombia sin perder tiempo ni dinero en trayectos innecesarios. Puedes aprovechar al máximo tu viaje, descubriendo más lugares, paisajes y personas. Especialmente si cuentas con tiempo limitado, esta es la forma más eficiente de recorrer el país. Y lo mejor: como especialistas locales, nos encargamos de organizar todo desde tu llegada hasta tu salida. Diseñamos tu ruta personalizada para que puedas relajarte y disfrutar al máximo tu experiencia en Colombia.
- Prácticas en el extranjero en Colombia: Inicia tu aventura turística con Chaska Tours!
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