Actualización: Puracé retoma la Actividad Turística
Entre volcanes, páramos y el majestuoso vuelo del cóndor de los Andes
Después de varias semanas de cierre preventivo debido al incremento de la actividad del volcán Puracé, este emblemático destino del Cauca vuelve a recibir visitantes, bajo las condiciones y restricciones establecidas por las autoridades.

El pasado 29 de septiembre de 2026, el Servicio Geológico Colombiano informó el retorno del volcán Puracé – cadena volcánica Los Coconucos al estado de alerta Amarilla, luego de observar una disminución en diferentes parámetros de su actividad. El volcán continúa siendo monitoreado de manera permanente, por lo que las condiciones de acceso pueden cambiar de acuerdo con su evolución.
Para quienes disfrutan de la naturaleza, esta noticia representa una nueva oportunidad para descubrir uno de los territorios más sorprendentes de los Andes colombianos.
El Parque Nacional Natural Puracé es mucho más que un volcán. Es un paisaje de páramos, montañas, lagunas, fuentes de agua y una extraordinaria biodiversidad. Declarado Parque Nacional Natural en 1975 y reconocido por la UNESCO como Reserva de Biosfera, este territorio hace parte de la cadena volcánica de Los Coconucos y desempeña un papel fundamental en la riqueza hídrica del país. En sus montañas nacen importantes ríos como el Magdalena, Cauca, Patía y Caquetá.
Pero entre sus montañas existe también un habitante que hace que la experiencia de visitar Puracé sea aún más especial: el cóndor de los Andes.

En los escarpados cañones del parque habita una pequeña población de esta emblemática ave, considerada uno de los grandes símbolos de los Andes. Con sus enormes alas extendidas, el cóndor aprovecha las corrientes de aire para elevarse sobre las montañas y recorrer grandes distancias. Su vuelo es pausado, silencioso y majestuoso, y contemplarlo en libertad constituye uno de esos encuentros con la naturaleza que difícilmente se olvidan.

Puracé también es un lugar de profunda importancia cultural. Sus montañas, aguas y volcanes mantienen una estrecha relación con las comunidades indígenas de la región y con una forma de entender el territorio basada en el respeto y la protección de la naturaleza.
Por eso, regresar a Puracé significa mucho más que retomar una actividad turística. Es volver a encontrarnos con un paisaje vivo, poderoso y cambiante, entendiendo que su belleza también implica responsabilidad.
Aunque el parque se encuentra nuevamente abierto con restricciones, el volcán Puracé continúa activo y bajo vigilancia. Antes de realizar una visita es indispensable confirmar los sectores y senderos habilitados, atender las recomendaciones de las autoridades y respetar las condiciones establecidas para garantizar una experiencia segura y responsable.

Después de una pausa Puracé vuelve a abrir sus caminos.Vuelven sus páramos, sus montañas, sus aguas y sus paisajes volcánicos. Y, quizás, mientras recorremos este extraordinario territorio, el cielo nos regale uno de sus espectáculos más especiales: el majestuoso vuelo del cóndor de los Andes. Puracé se contempla, se vive y se recuerda.
Te gustaría descubrir Puracé de forma segura y responsable? Contáctanos y te ayudamos a planificar tu visita, teniendo en cuenta las condiciones actuales de acceso, los senderos habilitados y las mejores opciones para conocer este extraordinario paisaje de páramo, volcanes y cóndores.




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