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Vivir el Desierto de la Tatacoa: consejos de viaje sobre cómo llegar, tours y alojamiento

Consejos de viaje: así vives el Desierto de la Tatacoa en Colombia

Bizarros laberintos rojos de arena y roca, calor vibrante durante el día y un cielo lleno de estrellas por la noche: el Desierto de la Tatacoa hechiza a quienes quieren descubrir Colombia lejos de las multitudes. Descubre cuál es la mejor forma de llegar, qué puedes vivir allí y dónde pasar la noche en esta región remota. Además: consejos “insider” sostenibles para una aventura desértica especial.



Impresionantes formaciones rocosas en tonos rojos y grises, calor ondulante durante el día y un cielo estrellado centelleante por la noche: el Desierto de la Tatacoa en Colombia es un lugar como ningún otro. Como la segunda zona más seca del país (después de la península de La Guajira), este paisaje único fascina por igual a aventureros y amantes de la naturaleza. Sin embargo, viajar a esta región remota requiere buena planificación, porque la infraestructura es sencilla y el clima del desierto es exigente. No te preocupes: con nuestros consejos de un especialista local, lograrás una aventura inolvidable en la Tatacoa, sostenible y auténtica. En este artículo encontrarás todo lo importante: desde la mejor manera de llegar y las actividades más emocionantes, hasta alojamientos recomendados y consejos prácticos para tu viaje.



Cómo llegar y continuar tu ruta hacia el Desierto de la Tatacoa

Llegar a Neiva: El punto de partida para el Desierto de la Tatacoa suele ser la ciudad de Neiva (Huila). Desde Bogotá, puedes llegar a Neiva en unas 6 horas en bus intermunicipal (varias salidas diarias) o en aproximadamente 1 hora en vuelo nacional. Los vuelos a Neiva (Aeropuerto Benito Salas) los ofrecen, por ejemplo, Clic, Avianca y LATAM, ideal si quieres ahorrar tiempo. Alternativamente, también puedes llegar en carro de alquiler o en transporte privado. Las carreteras están, en su mayoría, bien acondicionadas, pero ten en cuenta las distancias: Bogotá–Neiva son alrededor de 300 km.


Continuar a Villavieja: Una vez en Neiva, el viaje sigue hacia Villavieja, la puerta de entrada al Desierto de la Tatacoa. La distancia es de unos 45 km (1–1,5 horas de trayecto). Durante el día, desde la terminal de buses de Neiva salen colectivos y shuttles (por ejemplo, busetas o taxis tipo pick-up) directamente a Villavieja, a menudo cada hora. Los trayectos son económicos (unos pocos euros) y una experiencia auténtica, ya que viajas con locales. Más cómodo, aunque más costoso, es tomar un taxi o un traslado privado desde Neiva; puedes organizarlo con anticipación —por ejemplo, con nosotros en Chaska Tours— para llegar con flexibilidad y en un vehículo climatizado.


Ferry sobre el Magdalena: Un consejo especial para la llegada (o la salida) es el pequeño ferry en Aipe. Si vienes desde el centro u occidente de Colombia (por ejemplo, la zona cafetera/Eje Cafetero), puedes cruzar el río Magdalena antes de llegar a Neiva. Desde el pueblo de Aipe (en la orilla occidental del río) sale una ferry sencilla hacia Villavieja o sus cercanías, así evitas el desvío por Neiva. El cruce es corto y muy pintoresco. Importante: el ferry funciona solo de día (aprox. 6:00–18:00) y generalmente según demanda. Planifica tu llegada para estar allí antes del anochecer y coordina con anticipación si el ferry está operando y a qué hora (si es necesario, con locales o con tu conductor/guía). Esta ruta es un pequeño secreto para los más aventureros y conecta el Desierto de la Tatacoa de forma fluida con destinos al occidente del Magdalena.


Continuaciones y combinaciones: El Desierto de la Tatacoa se integra perfectamente en una ruta más amplia por Colombia. Muchos viajeros lo combinan con otros imperdibles de Huila y la región. Por ejemplo, el famoso sitio arqueológico de San Agustín (con sus esculturas de piedra precolombinas) queda al sur de Neiva: después de tu visita al desierto, puedes continuar hacia allí en traslado o en bus (vía Neiva y Pitalito, unas 4–5 horas). También vale la pena un desvío a las aguas termales de Rivera (a solo ~20 km de Neiva) para relajarte después del calor del desierto. Si tu viaje por Colombia sigue hacia la región cafetera, la Tatacoa es una excelente parada intermedia: desde Villavieja/Neiva puedes ir hacia el Eje Cafetero vía Ibagué o usando el ferry de Aipe mencionado, sin grandes desvíos. En cualquier caso, recuerda: deja suficiente margen para salir del desierto, ya que el transporte público suele operar solo hasta media tarde. Con un conductor privado (que con gusto podemos gestionar), tendrás la mayor flexibilidad. Así podrás continuar con calma, ya sea de regreso a Bogotá, rumbo a la costa Caribe o hacia la próxima aventura en Colombia.


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Actividades y tours en el Desierto de la Tatacoa

La Tatacoa puede ser remota, pero aquí el aburrimiento no existe. Desde exploraciones aventureras hasta experiencias casi celestiales, la “desierto de los deseos” (como algunos locales la llaman con cariño) ofrece una gran variedad de actividades. Consejo: como durante el día hace mucho calor, lo mejor es programar las actividades físicas para temprano en la mañana o al final de la tarde.


Estos son los imperdibles:

  • Caminatas por laberintos rojos y grises: Recorre a pie los dos sectores más famosos del Desierto de la Tatacoa: la zona ocre y rojiza de El Cuzco y la zona ceniza y gris de Los Hoyos. Por senderos estrechos caminarás entre extraños cañones de arcilla y formaciones rocosas moldeadas durante miles de años por el viento y el agua. Son especialmente impresionantes las llamadas “catedrales” y el laberinto de El Cuzco. Temprano en la mañana o al atardecer, el sol proyecta sombras largas y baña el paisaje con una luz mágica, ideal para fotógrafos. Atención: los cañones parecen un laberinto. Sin guía, no deberías alejarte demasiado y es importante mantenerte en los caminos señalizados para no perderte y para proteger este ecosistema frágil.


  • Observación de estrellas bajo un cielo despejado: El Desierto de la Tatacoa es uno de los mejores lugares de Colombia para la observación astronómica: prácticamente no hay contaminación lumínica. De noche se despliega un cielo increíble: millones de estrellas brillantes, la Vía Láctea y, con suerte, algunas estrellas fugaces crean un panorama inolvidable. Hay un pequeño observatorio (Observatorio Astronómico de la Tatacoa) donde por la noche se ofrecen charlas y observaciones con telescopio (a menudo alrededor de las 7 u 8 p.m., según el clima). Incluso sin telescopio, mirar las estrellas aquí es espectacular: busca un lugar cómodo, recuéstate y disfruta del firmamento.

    Consejo: las noches de luna nueva son las mejores, porque la luz de la luna no molesta. No olvides una chaqueta: después del calor del día, por la noche puede refrescar sorprendentemente.


  • Exploración flexible en tuk-tuk: Una forma original y muy popular de recorrer el desierto es en los tuk-tuks locales. En la plaza principal de Villavieja siempre encontrarás conductores que ofrecen recorridos. Te llevan a los puntos más importantes —del sector rojo al gris, a miradores, a la Piscina, etc.— y esperan mientras visitas cada lugar. Los precios suelen ser fijos y justos (pregunta por la lista de precios que todos los conductores tienen). Un tour en tuk-tuk es ideal si no quieres caminar por tu cuenta o si solo tienes un día. Además, así conoces a un local de inmediato. Ten en cuenta: la mayoría de conductores de tuk-tuk hablan solo español. Si prefieres un guía bilingüe o quieres explicaciones más profundas, vale la pena reservar con anticipación un guía a través de una agencia (por ejemplo, con nosotros).


  • Cabalgatas y mountain bike: Para los más aventureros, se ofrecen cabalgatas con caballos guiados: ¡una verdadera sensación “western” entre cactus y dunas! En las horas más frescas se disfruta aún más. Como alternativa, también puedes alquilar bicicletas de montaña y recorrer los senderos por tu cuenta o con guía. Tanto a caballo como en bici se puede explorar un área mayor que a pie. Pasa junto a pequeños bosques de cactus, busca lagartijas y disfruta del viento cálido: estos tours combinan actividad con una experiencia natural. Importante: no subestimes el sol: lleva sombrero/casco y agua, y haz pausas a la sombra.


  • Refrescarse en pozas naturales: Cuesta creerlo, pero en medio del desierto hay pozas naturales que ofrecen un refresco bienvenido. En el sector Los Hoyos, por ejemplo, está la Piscina Natural, una pequeña poza alimentada por aguas subterráneas donde los visitantes pueden bañarse. Después de una caminata polvorienta, ¡zambullirse en el agua fresca es una delicia! El agua es ligeramente lechosa debido a depósitos minerales, pero es limpia. Normalmente se cobra una entrada pequeña para el mantenimiento. Además de esta piscina, algunas alojamientos o fincas en el desierto también tienen piscinas sencillas o puntos de agua. Así que no olvides empacar traje de baño para refrescarte durante las horas más calurosas del día.


  • Paseo en lancha por el río Magdalena: El Desierto de la Tatacoa limita al oriente con el imponente río Magdalena, el más grande de Colombia. Desde Villavieja o desde algunos puntos cercanos a la ribera, puedes hacer un paseo en lancha por el Magdalena. En una lancha sencilla, navegarás por el ancho río, observarás aves acuáticas como garzas y cormoranes y obtendrás otra perspectiva del paisaje desértico en la orilla. Los paseos son especialmente atmosféricos temprano en la mañana (con la luz suave del amanecer) o al final de la tarde. Algunos tours combinan el paseo en lancha con una visita a la otra orilla —por ejemplo, a la finca de un cabrero— o simplemente para vivir la experiencia de conocer el “río arteria” de la región. Dato curioso: en el Magdalena no hay cocodrilos, pero con un poco de suerte verás tortugas sobre troncos flotantes o águilas pescadoras en plena caza.


  • El pueblo de Villavieja y el Museo Paleontológico: Reserva tiempo para visitar el pueblo de Villavieja. Es un pueblo tranquilo, típico de Huila, con casas coloridas, un parque central y habitantes amables. Aquí podrás asomarte a la vida local al borde del desierto. Muy recomendable es una visita al Museo Paleontológico de Villavieja. Este pequeño museo alberga numerosos fósiles, árboles petrificados y huesos de animales encontrados en la región de la Tatacoa, incluidos restos de tortugas y mamíferos de tiempos muy lejanos. ¿Sabías que hace millones de años la Tatacoa era un frondoso bosque tropical? El museo (la entrada suele costar solo unos pocos pesos) cuenta la fascinante historia prehistórica del desierto. Consejo: justo al lado está la iglesia histórica de Villavieja, y en la plaza principal encontrarás puestos para tomar algo frío o probar un snack regional típico (prueba la “Chiva” —carne de cabra—, una especialidad de la región, si no eres vegetariano). Estos toques culturales completan tu visita a la Tatacoa.



Alojamientos en el Desierto de la Tatacoa

Sencillo, rústico y conectado con la naturaleza: así se puede describir la oferta de alojamiento en el Desierto de la Tatacoa. Aquí no encontrarás hoteles de lujo, pero justamente ahí está el encanto de pasar la noche en el desierto. La mayoría de viajeros se aloja directamente en Villavieja o en pequeñas eco-lodges y hostales en el borde del desierto (algunos incluso dentro de él).


La infraestructura es básica: muchos alojamientos tienen ventiladores en lugar de aire acondicionado (por suerte, las noches son mucho más frescas que los días), y algunos cuentan con electricidad o agua caliente solo por momentos. Sin embargo, los anfitriones son cálidos y los alojamientos suelen estar construidos en estilo local —por ejemplo, con adobe, techos de paja o buena ventilación— para resistir el calor del desierto. A menudo hay hamacas para descansar a la sombra y áreas comunes agradables al aire libre, donde por la noche se puede contemplar el cielo estrellado. Consejo: debido al aislamiento, muchos alojamientos ofrecen desayuno y cena para los huéspedes (a menudo comida casera sencilla y deliciosa). Lo mejor es preguntar al reservar, ya que dentro del desierto hay pocos restaurantes.


Recomendamos especialmente el Hotel Tatacoa Eco Star, un alojamiento ecológico a unos 10 minutos de la zona del desierto. Este pequeño eco-hotel combina construcción local con un confort bien pensado: habitaciones acogedoras y limpias (algunas con aire acondicionado o ventilador), luz alimentada por energía solar y una bonita terraza para sentarse por la noche. Gracias a su enfoque sostenible, Eco Star se integra de forma armoniosa en el entorno, y los operadores son de la región, así que conocen todo a la perfección. Aquí te sentirás bienvenido y, al mismo tiempo, estarás cerca de todos los atractivos del desierto.



Además, existen otros alojamientos, como opciones de hostel/glamping con vista abierta al cielo estrellado, cabañas sencillas con familias locales o hoteles en el pueblo. Importante: por la cantidad limitada de alojamientos, se recomienda reservar con anticipación, especialmente en fines de semana o festivos, cuando los turistas colombianos también suelen visitar la Tatacoa. Así te aseguras un buen lugar para pasar la noche después de un día lleno de experiencias, ya sea en cama, en tienda o en una hamaca bajo millones de estrellas.



Consejos prácticos y recomendaciones

Un viaje al Desierto de la Tatacoa requiere un poco de preparación para que puedas disfrutar la aventura de forma segura y completa. Aquí algunos consejos prácticos que te ayudarán a sacarle el máximo provecho a tu visita:


  • Clima y mejor hora del día: En la Tatacoa hace calor y es seco todo el año (aunque llueve con mayor frecuencia). Las temperaturas diurnas promedian entre 28 y 35 °C, pero al mediodía pueden superar los 40 °C. Después de la puesta del sol refresca bastante: por la noche las temperaturas pueden bajar a agradables 18–20 °C. Por eso, planifica las actividades más exigentes para la mañana temprano o la tarde, cuando el calor es más suave. Al mediodía, lo mejor es buscar sombra, nadar o hacer una siesta, como también hacen los locales.


  • Mejor época para viajar: La buena noticia: la Tatacoa se puede visitar durante todo el año. La lluvia es muy escasa aquí (la región está en la sombra de lluvia de dos cordilleras andinas). En las temporadas secas de Colombia, aproximadamente de diciembre a marzo y de julio a agosto, la probabilidad de cielos despejados es mayor, ideal para mirar estrellas. Pero incluso en los otros meses, si llueve, suele ser solo por poco tiempo. Importante para fanáticos de la astronomía: revisa el calendario lunar con anticipación; alrededor de la luna nueva, las noches son más oscuras y el cielo estrellado se ve más impresionante. En la semana de luna llena, en cambio, la luz de la luna opaca muchas estrellas.


  • Equipo y ropa: Lleva ropa ligera y transpirable (idealmente de manga larga a pesar del calor para evitar quemaduras solares y picaduras). Un sombrero de ala ancha o gorra, gafas de sol y protector solar fuerte (FPS 30+ o 50+) son imprescindibles: el sol del desierto es implacable, incluso si parece nublado. Para caminatas, sirven zapatos cerrados o sandalias de trekking con buena suela; el suelo puede estar caliente y hay plantas espinosas. Para la tarde/noche, conviene llevar una chaqueta delgada o un suéter para no pasar frío mientras miras las estrellas. Un repelente no está de más, aunque en el desierto seco hay pocos mosquitos; cerca del río puede haber más.


  • Agua y comida: ¡Lleva siempre suficiente agua! Con el calor y la sequedad, uno se deshidrata más rápido de lo que cree. Calcula al menos 2–3 litros de agua por persona al día. En Villavieja puedes abastecerte de bebidas; en el desierto solo hay algunos puestos aislados (por ejemplo, cerca de la Piscina o del observatorio a veces venden refrescos, pero no cuentes con ello). Snacks y quizá algo de fruta ayudan a mantener la energía durante los recorridos, ya que no hay mucha oferta en el lugar. La mayoría cena en Villavieja (hay algunos restaurantes sencillos con cocina regional) o reserva la cena en su alojamiento. Prueba la gastronomía local de Huila: por ejemplo, Asado Huilense (carne marinada) o Chivo, una especialidad en zonas desérticas: sencillo, pero sabroso.


  • Salud y seguridad: El Desierto de la Tatacoa se considera un destino seguro; la criminalidad prácticamente no es un tema, la vida del pueblo es tranquila y los locales son serviciales. Los mayores riesgos son el golpe de calor, la deshidratación o desorientarse si se actúa con imprudencia. Así que: protégente del sol (ver arriba), hidrátate bien y no te salgas solo de los caminos marcados. El terreno es amplio y los cañones pueden parecerse entre sí; no sería la primera vez que alguien sin guía pierde la orientación. Si vas solo, dile a alguien adónde vas y a qué hora planeas volver. En los cañones puede haber ocasionalmente pequeños animales —escorpiones, serpientes o arañas—, pero suelen mantenerse ocultos. Revisa tus zapatos o botas antes de ponértelos por la mañana y mantente alejado de matorrales, con eso estarás bien. Un pequeño botiquín (incluyendo electrolitos, curitas y medicación personal) nunca sobra, ya que el hospital grande más cercano está en Neiva.


  • Tecnología y comunicación: No olvides cargar cámara o celular para fotos: en el desierto hay pocas tomas y la energía solar es limitada. Lleva también una linterna o frontal, porque por la noche se pone muy oscuro. La señal del celular suele estar bien en Villavieja, pero dentro del desierto a menudo es inestable o inexistente. ¡Disfruta la desconexión digital! Si quieres usar GPS, descarga mapas offline.


  • Sostenibilidad y respeto: En un entorno sensible como la Tatacoa, el comportamiento sostenible es especialmente importante. Llévate tu basura: casi no hay canecas, y los residuos abandonados dañan la fauna (y la estética de este paisaje hermoso). Mantente en los senderos para no provocar más erosión y para no destruir la vegetación (como los cactus icónicos). Trata a los locales con respeto e interés: aquí la gente vive en parte de manera tradicional (cabreros, recolectores de fósiles, etc.) y agradecen que los visitantes valoren su hogar. Quien quiera, puede apoyar iniciativas locales, por ejemplo reservando guías/tours locales o comprando recuerdos directamente en el pueblo. Así tu dinero beneficia a la comunidad.


  • ¿Con guía o por tu cuenta?: En general, puedes explorar los puntos principales del Desierto de la Tatacoa por tu cuenta: hay senderos señalizados en El Cuzco y Los Hoyos. Aun así, un guía local puede marcar la diferencia entre “lo vi” y “lo viví a fondo”. Te mostrará rincones escondidos, explicará la geología y las leyendas de la zona, y garantizará tu seguridad en un terreno desconocido. Muchos guías locales se encuentran en la plaza principal de Villavieja (a menudo como conductores de tuk-tuk o guías oficiales). Si valoras una guía en alemán o inglés, conviene reservar con antelación; por ejemplo, a través de Chaska Tours podemos asignarte un guía experimentado de nuestra red. Así tendrás un contacto confiable y, muchas veces, un traductor de detalles culturales. Por supuesto, un tour guiado también se puede adaptar con flexibilidad (si quieres mirar estrellas más tiempo o hacer paradas extra, es posible). En resumen: los viajeros solos con espíritu aventurero pueden arreglárselas, pero quien quiera aprender más o ir a la segura, estará mejor con guía.


  • Dinero: Lleva suficiente efectivo antes de entrar al desierto, sobre todo para entradas (observatorio aprox. 10.000 COP, museo unos pocos miles de COP, piscina un pequeño aporte), propinas, comidas y souvenirs. Muchos proveedores pequeños no aceptan tarjetas. En general, la región es bastante económica: calcula, por ejemplo, unos 20.000–30.000 COP (5–7 euros) por una cena. Aun así, siempre es bueno llevar un poco más por si cambian los planes o quieres comprar algo especial (dicen que la miel del desierto de aquí es deliciosa).


Con estos consejos, estarás perfectamente preparado para disfrutar el Desierto de la Tatacoa de forma segura y consciente. Es un viaje a otro mundo, y con respeto y preparación, ese mundo se mantendrá para las próximas generaciones.




FAQ – Preguntas frecuentes sobre el Desierto de la Tatacoa

¿Cuál es la mejor forma de viajar al Desierto de la Tatacoa?

La ruta más común es vía Neiva, en Colombia. Desde Bogotá puedes tomar un bus (aprox. 6 horas) o volar para llegar más rápido (aprox. 1 hora de vuelo a Neiva). Desde Neiva, llegas a Villavieja —el pueblo al borde del desierto, a 45 km— en shuttle/bus local o taxi. Una ruta alternativa es el ferry en Aipe, con el que cruzas el río Magdalena si vienes, por ejemplo, desde la zona cafetera; esta opción evita el desvío por Neiva, pero debe planearse con anticipación (el ferry opera solo de día). En general, se recomienda viajar durante el día para llegar a Villavieja/al desierto antes del anochecer. Así tendrás tiempo para orientarte y quizá ya vivir el primer atardecer en el desierto.


¿Cuántos días se deberían planear para el Desierto de la Tatacoa?

Deberías planear al menos 2 días / 1 noche para poder explorar el paisaje de día y disfrutar el cielo estrellado por la noche. Muchos viajeros llegan la tarde del primer día, hacen observación astronómica en la noche, recorren el desierto temprano al día siguiente y continúan viaje por la tarde/noche. Lo ideal son 2 noches para tener un día completo en el lugar sin afanes: por ejemplo, ver con calma tanto las formaciones rojas como las grises, hacer un paseo en lancha y por la noche mirar estrellas tranquilamente. Si tienes tiempo, también puedes quedarte 3 días para realmente entrar en el ritmo pausado de la vida del desierto e incluir quizá una salida a los alrededores (por ejemplo, a las aguas termales o simplemente descansar en la hamaca). En resumen: en un día completo puedes ver lo principal, pero cada día extra aumenta el disfrute de esta atmósfera tan especial.


¿Se necesita guía para el Desierto de la Tatacoa?

No es obligatorio, pero sí muy recomendable. Los senderos y miradores principales se pueden recorrer por cuenta propia: hay señalización en las zonas más visitadas. Sin embargo, si quieres adentrarte más en los laberintos o aprender más sobre el entorno, un guía local vale oro. Conoce cada rincón, comparte historias fascinantes (desde hallazgos de fósiles hasta leyendas locales) y se asegura de que no te pierdas. Además, al contratar un guía local apoyas directamente a la comunidad. Muchos visitantes contratan espontáneamente a un conductor de tuk-tuk en Villavieja, que también actúa como guía y te lleva de un lugar a otro. Ellos conocen muy bien la zona (aunque por lo general solo hablan español). Si quieres una guía en inglés o alemán, conviene reservar con anticipación, por ejemplo a través de una agencia como Chaska Tours, que trabaja con guías experimentados en el destino. En definitiva: puedes ir por tu cuenta, pero con guía tu experiencia en la Tatacoa será más intensa, fácil e informativa.


¿Cuándo es la mejor época para visitar el Desierto de la Tatacoa?

El Desierto de la Tatacoa se puede visitar todo el año, ya que allí llueve poco. En términos climáticos no hay una “temporada” estricta: siempre hace calor y es seco. Aun así, los meses de julio a agosto y de diciembre a febrero suelen considerarse los mejores, porque en esos periodos las pocas lluvias son aún menores y la probabilidad de noches claras y sin nubes es más alta (perfecto para observar estrellas). Lo más importante suele ser la hora del día: programa actividades en la mañana y al final de la tarde para evitar el calor del mediodía. Si vienes principalmente por las estrellas, infórmate sobre las fases de la luna: alrededor de la luna nueva, las estrellas se ven con mayor brillo. Cerca de la luna llena, en cambio, el cielo está más iluminado, lo que reduce la calidad de la observación. Conclusión: puedes visitar la Tatacoa en cualquier momento; solo adapta tu rutina diaria al clima.



¡Rumbo a una aventura en el desierto!

El Desierto de la Tatacoa es una verdadera joya de Colombia: un lugar cuya naturaleza marciana y su impresionante cielo nocturno quedan grabados en la memoria. Ya sea que busques aventura, te interese la geología y las estrellas, o simplemente quieras disfrutar el silencio de la naturaleza, aquí estás en el lugar correcto. Con nuestros consejos, estarás listo para explorar este paraíso desértico de forma segura, informada y sostenible.


Y recuerda: cualquier viaje es aún mejor cuando está bien planificado. Si quieres, con gusto te apoyamos para diseñar tu experiencia en la Tatacoa —y el resto de tu viaje por Colombia— de manera personalizada. Chaska Tours está arraigado en la región: conocemos a los mejores guías locales, organizamos traslados confiables y apostamos por un enfoque de turismo sostenible. Así que no dudes en contactarnos para una asesoría personalizada. Juntos armaremos un programa de viaje perfecto para ti y que te permita vivir por completo la magia del Desierto de la Tatacoa.


En Chaska Tours te deseamos momentos inolvidables bajo el sol y las estrellas de Huila — ¡buen viaje!



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